Crítica

La huella americana de Guastavino

Enviar a un amigo   Imprimir

Con Rafael Guastavino no hay término medio. O se le ignora o se le atribuyen en exclusiva edificios en los que participó más como constructor que como arquitecto. De ahí que esta exposición organizada por el Consorcio de Museos y comisariada por Mar Loren - cuya tesis doctoral trata del trabajo de Guastavino - haya optado por centrarse en la labor que la Compañía Guastavino desarrolló en Estados Unidos a través de fotografías y planos originales para rescatar del olvido a este visionario arquitecto valenciano.
Rafael Guastavino Moreno (Valencia, 1842 – Baltimore, 1908) nació en Valencia y, tal y como se recoge en esta exposición, gran parte de su imaginario arquitectónico se nutrió tanto de edificios monumentales, como la Lonja de Valencia, como de viviendas particulares de Castellón. A la edad de 19 años se trasladó a Barcelona para estudiar en la Escuela de Maestro de Obras, estudios que nunca acabó. Guastavino comenzó su trabajo como arquitecto en 1866 y desde el primer momento buscó una proyección internacional a través de la exposición de sus proyectos en exposiciones nacionales e internacionales. En 1881, se trasladó a Estados Unidos con su hijo Rafael Guastavino Expósito y aunque, en un primer momento, simultaneó su faceta de arquitecto con la de constructor, finalmente se concentró en esta última con la fundación de su propia compañía constructora.
Quizás haya sido esta confusión entre su faceta de arquitecto y la de constructor la que ha llevado a atribuirle la “paternidad” de infinidad de edificios (construyó más de 1000) en los que figuró como constructor aunque bien es cierto que sus conocimientos de arquitectura le llevaron también a participar en el diseño de estos proyectos. Es lo que ha ocurrido con edificios tan conocidos como el Carnegie Hall de Nueva York, diseñado por el arquitecto William Tuthill y construido por la Compañía Guastavino, o el Hospital Monte Sinaí de Nueva York, cuyo diseño fue obra de Arnold Brunner.
Ello no debe de restar mérito al trabajo desarrollado por Rafael Guastavino y continuado por su hijo hasta el cierre de la compañía en 1962. Esta empresa fue la responsable de la modernización del sistema de tabicado cerámico, lo que patentó como “Guastavino System” y que en España se conocía con el nombre de bóveda de ladrillo visto o bóveda tabicada. Guastavino tuvo la habilidad de generalizar en todo el territorio americano un sistema de construcción tradicional de origen mediterráneo.
La realidad, y así se recoge en esta exposición, es que su legado puede verse en edificios tan conocidos como el Metropolitan Museum, la Universidad de Columbia, la estación Grand Central o el edificio de la Reserva Federal, en Nueva York; o la Universidad de Harvard y la Biblioteca Pública de Boston. Por tanto, un podría preguntarse aquello de ¿qué tienen en común Woody Allen, Valentín Fuster, Jackson Pollock, Kevin Costner, Leonard Berstein, John F. Kennedy, Norman Mailer y Henry Kissinger? Todos han trabajado en edificios construidos por Gustaviano. Es ya labor de cada uno saber en cuál, y cuál fue la participación del arquitecto y constructor valenciano. Un enigma que ayuda a resolver esta interesante exposición del Centro del Carmen con la que se pretende rescatar del olvido a este arquitecto de cuyo fallecimiento se cumplen ahora cien años.

TEXTURAS Y PLIEGUES DE UNA CAPITAL. LA COMPAÑÍA GUASTAVINO EN NUEVA YORK
CENTRO DEL CARMEN
C/ MUSEO, 2. VALENCIA
COMISARIA: MAR LOREN
DEL 10 DE DICIEMBRE AL 12 DE FEBRERO



Volver a la página anterior
  Inglés | Español

 

Trailer del documental
"Valdés como pretexto"

© 2010 www.perfectwide.com. Todos los derechos reservados.