Crítica

La Colección de Soledad Lorenzo

Enviar a un amigo   Imprimir

Los artistas son los auténticos protagonistas del arte y los galeristas son el puente entre ellos y los coleccionistas. Un puente necesario, pues aunque en este mundo del arte nadie quiere hablar de dinero, como si fuera algo impuro, los artistas tienen que comer y pagar sus facturas. Soledad Lorenzo (Santander, 1937) siempre ha tenido clara esa faceta y así la ha ejercido a la lo largo de su vida profesional desde su espacio en la madrileña calle de Orfila en una de las carreras más dilatadas de la historia del galerismo español.

Tal y como afirma Rosa Olivares en el texto del catálogo de esta muestra, una de los aciertos de Soledad Lorenzo fue crear una marca claramente reconocible cimentada en una serie de artistas de su gusto. Asimismo, Soledad fue de las primeras en trasladar las galerías de un piso a un local comercial a pie de calle, siguiendo el ejemplo de las galerías de Nueva York. Un local que cerró sus puertas hace un año (actualmente lo ocupa una galería venezolana, en un claro ejemplo del cambio del paradigma económico mundial) y en el que se organizaron en sus 26 años de existencia 290 exposiciones de 80 artistas. 

Para esta exposición, que antes pudo contemplarse en el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander, se han seleccionado 46 obras de 29 artistas en lo que constituye todo un recorrido por el arte contemporáneo en España durante las últimas tres décadas. Las obras se exponen en la majestuosa sala Ferreres en la que siempre se corre el peligro de que la arquitectura se coma a las obras de arte allí expuestas.

Toda selección (otra de las funciones de los galeristas consiste en seleccionar artistas) siempre es algo subjetivo, una apuesta personal basada en el gusto artístico de cada uno y en la elección realizada por Soledad a lo largo de su carrera habrá aciertos y errores, artistas que pasaran a ver su nombre inscrito en los manuales de la Historia del Arte y otros que el tiempo borrará sus huellas, como ha hecho en el pasado con miles de artistas (no hay que olvidar que el ser humano lleva creando imágenes desde el origen de los tiempos). 

De los que sin duda alguna perdurarán en el tiempo, Soledad tiene buenos ejemplos, como son Tàpies o Barceló. Junto a  ellos hay un buen número de artistas interesantes, cuya proyección es más nacional que internacional, de los que aquí podemos contemplar obra suya como es el caso de Palazuelo, Broto, Uslé o Soledad Sevilla, por poner algunos ejemplos. Sin olvidarnos, de los artistas internacionales que Soledad decidió introducir en España como Julian Schnabel, Tony Oursler, Ross Bleckner o Robert Longo, entre otros.

Como puede verse, un capítulo destacado de la historia reciente del arte contemporáneo en España. Un capítulo que quizás hubiera merecido un estudio más detallado en el catálogo de la muestra, que adolece de una lista de todas las exposiciones realizadas con sus fechas e imágenes de las mismas, así como una amplia biografía de Soledad Lorenzo al estilo de los estudios realizados en el ámbito anglosajón en los que a través de la vida de un personaje destacado se llega a conocer la época que le tocó vivir. Una época en la que España pasó de ser una dictadura a una democracia y en la que el arte contemporáneo vino para quedarse. Sin duda alguna, Soledad Lorenzo contribuyo a ello.



Volver a la página anterior
  Inglés | Español

 

Trailer del documental
"Valdés como pretexto"

© 2010 www.perfectwide.com. Todos los derechos reservados.