Viaje al mundo interior de Carlsen

Una de las funciones de las galerías de arte consiste en convertirse en atalayas desde las que observar hacia dónde sopla el viento de las nuevas corrientes artísticas y descubrir nuevos valores para ofrecerlos al complejo mundo del arte contemporáneo. En la ciudad de Valencia, esa labor la viene desempeñando de forma destacable la galería Valle Ortí, que ha sabido apostar por artistas jóvenes valencianos como Juan Olivares y María Ortega, junto con otros internacionales como Javier Piñón o Troels Carlsen, quien expone actualmente en el espacio de esta galería.

En el maremágnum de impactos visuales que supone una feria de arte es difícil que algo llame la atención o destaque sobre el resto. Sin embargo, autores como los mencionados Troels Carlsen o Javier Piñón lo han conseguido por medio de un camino totalmente opuesto al que transitan la mayoría. Estos dos artistas han vuelto al trabajo delicado para destacar frente a la reciente invasión de la fotografía y la videoinstalación. Javier Piñón ha recurrido al “collage” para realizar unas obras de una gran frescura realizadas con métodos tradicionales propios de artistas de principios de siglo como John Heartfield o Georg Grosz.

Y, por su parte, Troels Carlsen recurre a los libros antiguos de anatomía y botánica para intervenir sobre ellos y crear un universo propio e inquietante en el que el protagonismo lo toma el lado animal del ser humano. Los cuerpos aparecen despojados de toda humanidad, como si fueran cobayas de laboratorio, en unos dibujos que se mezclan con las obras originales de tal forma que, en ocasiones, es difícil discernir el original de la obra realizada por este artista danés. Y es que Carlsen abre estas láminas originales en canal para mostrarnos las entrañas de las mismas, la parte oculta de unas ilustraciones que, a su vez, también muestran la parte oculta del cuerpo humano. En otras ocasiones, el artista interviene sobre láminas de botánica o sobre antiguos mapas, pero el resultado es igual de inquietante, pues muestra el lado oculto de la vida. Una mezcla que difumina los límites entre las ilustraciones científicas y los dibujos artísticos, pues ambas forman parte de una misma obra.

De momento, nos tenemos que conformar con la obra sobre papel pero Carlsen también ha realizado destacados lienzos e instalaciones plagadas de monos disecados y todo un imaginario más propio del laboratorio del Dr. Frankestein creado por Mary Shelley. Unas obras por las que obtuvo en 2010 el galardón de Artista de la Edición de VOLTASHOW en Basilea.

TROELS CARLSEN. MY LIFE HAS IT

GALERÍA VALLE ORTÍ.

C/ AVELLANAS, 22. VALENCIA

HASTA EL 12 DE NOVIEMBRE DE 2011